No es el final del cuento.

Hoy siento que mi corazón está preparado para alejarse de aquello que nos hace daño, ya una vez lo hice, no será diferente ésta vez… me considero una mujer fuerte y valiente y no serán las malas experiencias que me harán tambalear.

Me gusta soñar, y me gusta el romance en las letras, el que se vive al leer una historia de amor, un verso, un poema… pero también me gusta escribir la mía y por eso no dejaré de buscar mi romance eterno.

Espero volver a sentir la conexión que nos haga vibrar a los dos, donde se fluye con el mismo sentimiento de amor a las letras, a la ilusión de un romance que no lastime, y el único dolor sea la espera de volvernos a leer.

P.D: Por que te juro que no es el final del cuento.

En la espera…

A veces imagino su mirada buscandome, como si de alguna manera espera encontrar en mi alguna palabra que le hiciera tener un dia con una sonrisa en sus labios, con una ilusión palpitante en su corazón, con un sueño nuevo o un sueño que revivir. Si, es verdad es solo mi imaginación, un reflejo de mi deseo puesto en él.

Porque me gustaría leer en sus cartas una palabra que alivie mi pena, una caricia a mi dolor y respirar el aroma de un sentimiento vivo.

Quisiera irme, como ya lo hice antes, pero que ésta vez el recuerdo ya no me duela y no juegue conmigo el destino haciéndome volver. Quiero oír una canción sin romperme, quiero despertar un día y descubrir que no he pensado en ti desde hace mucho y no me había dado cuenta, y no por que te haya olvidado, sino por que ya no me dueles y mi sonrisa ha vuelto a ser la de siempre.

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Sé que puedo demorarme un poco, pero también sé que ese día llegará, por que ya me pasó antes y ya ves fui valiente y me volví a enamorar (de ti).

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Mi verdugo

Palabras Viajeras

A veces te veo pasar y sonrío, porque que de alguna manera tus últimas palabras son las que quedaron en mí, y no tú indiferencia. Decir que yo había sido muy especial para ti caló hondo en mí, porque que te creí. Por que viví tus emociones tu ternura, tu poesía… Ésa que encontraba cada despertar después de amarnos.

Aún pienso en ti, pero de manera diferente. Creo que hoy me duele a mí pero a ti pronto te dolerá, por que esto que dejas no lo volverás a encontrar.

Eres mi pecado lo sé y por eso tú mismo haz sido mi verdugo.

Aunque no estés, estás.

Palabras Viajeras

Lo sé, tarde me he dado cuenta que el pasado nos enseña que hay acciones que llegan tarde.

No estás, pero cada película romántica, cada escena donde el amor es prohibido, donde los besos son escondidos, donde el amor es verdadero pero distante, donde el amor se hace realidad, donde las parejas sueñan juntos, donde son amantes, donde ella es sumisa, donde ella muere por él, donde ella es caprichosa y no sabe expresarse, donde él aún la quiere, donde el lucha por ella, donde él promete no irse, donde el no se va… ahí estás.

Mi desvario.

Palabras Viajeras

¿Y si vinieras? ¿Y si vuelves a despertar ese sentimiento en mi cuerpo? Si abrieras tu corazón y el miedo se apartara de tus ojos, de tu mente. Si lograras oírme, si supieras donde mi alma se entrega cuando pienso en ti (y de qué forma lo hago).

Se que desvarío, que tú continuaste tu vida y yo sigo atrapada pensando y amando un fantasma, pero me hace bien escribirte aunque no me leas.

PD. Siempre serás la primera vez para mí.

Mi deseo.

Deja que ponga en palabras todo esto que siento, que mis manos vuelen en las hojas como desean hacerlo en tu piel, que las caricias en cada letra penetren en tus poros, que los espacios entre palabras sean para robarte un beso.

Dejame respirarte mientras me lees, abrazarte cuando suspires, deja que me enamore de tu olor, de tu voz, quiero oírla para imaginar mi nombre en tus labios cuando vas a dormir.

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Quiero soñar con un “te quiero” para mí.

Mi poeta ladrón.

¿Sabes? El mes de septiembre siempre me causa angustia, melancolía y sí, también muchas preguntas se cruzan por mi cabeza.

Eramos tan jóvenes pero tú parecías dispuesto a no dejar que el pequeño espacio donde podíamos ser solo los dos nos fuera arrebatado.

Recuerdo especialmente el día que me invitaste a tu grupo de actividad especial, yo no estaba segura de ir por que ya me habías mostrado tu libreta de poemas y sabia que eran para mí los que me señalaste que leyera especialmente. Pero yo (suspiros) moría de ganas de ver esas negras pestañas y esos ojos chiquitos, con ésa sonrisa perfecta, que aún recuerdo en medio de la mía acompañada de un suspiro, (no puedo evitar que se me haga nudos la garganta al recordar que no estás).

Creo que ese día lo tenias planeado (casi perfecto) me asignaste como tu pareja, lo que yo no imaginaba puesto que las reglas no permitían que hombre y mujer participarán juntos. Pero lo dicho antes, no querías que nada nos separara en esos pequeños instantes, hasta que alguien dijo “No, mejor yo voy con ella” y tú sin pensarlo dijiste: “Iremos juntos una hora y luego irá con usted”. ¡Por Dios! yo no encontraba palabras pero la felicidad era obvia en mi rostro, sentía que todos podían oír mi corazón y trate de cubrirlo con mis cuadernos. De verdad que fue la tarde ocupada pero romántica por que eramos tú y yo. Y no fue una hora fueron dos.

Aunque la mayor parte del tiempo siempre estábamos rodeados de personas nuestras miradas se buscaban, y aunque a veces podía sentir la tuya afectada, dolida o traicionada yo no podía cambiar nuestros caminos. Pero no dejo de preguntarme, si los hubiera cambiado ¿Seguirías tú con vida? Podría ver esos ojos y esa sonrisa que añoro?

No sé si te fuiste con la esperanza de volvernos a ver, pero cuando tú resucites y yo viva de nuevo nos volveremos encontrar. Te extraño y sé que no me lees, pero mi corazón, ése que robaste le gusta escribirte y pensarte aunque lo haga llorando hoy.

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Ya son muchos años viviendo tu recuedo mi Doctor y poeta ladrón.

El tiempo.

Hoy, oí a alguien decir que lo más importante que tenemos es “El tiempo”.

No pude evitar pensar en lo acertadas y sabias que son ésas palabras. Pensé en los instantes tan cortos que nos hacen felices, en los años en compañia de personas que amamos y en las horas compartidas frente a un celular (sí, pensé en ti). Por que sí, también hemos sentido felicidad en un mensaje o dos, mientras anhelamos el tercero.

Ahora ¿cuanto tiempo nos queda para seguir disfrutando(nos)? ¿Cuanto tiempo estamos dispuestos a perder sin aquellos que son importantes para nosotros?

Hoy podemos creer tener más tiempo, pero no sabemos hasta cuando, por que el tiempo es relativo y juega solo.

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Él no espera por ti o por mí, simplemente sigue su tic-tac.